Nuestros estudiantes de once recibieron la despedida que marca el inicio de un nuevo viaje. El relevo de las banderas simboliza más que un acto: es el legado de valores, sueños y aprendizajes que se transmiten de una generación a otra.
Con orgullo y gratitud, los más pequeños honraron a quienes están listos para volar más alto.
A ustedes, futuros graduados, les decimos: ¡lleven siempre en el corazón la huella del Robinson Crusoe! Porque aquí no solo formamos estudiantes, formamos seres humanos capaces de transformar el mundo.

